PORTADA_REVISTA_MAX_N3
Ahora hasta parece que tengo una revista de verdad, porque ya voy por el número 3, aunque en realidad lo único que tiene esta revista, es la portada. Si es que lo queréis todo, portada y contenido, pues todo no se puede tener en la vida, por ahora nos conformaremos con crear portadas que es una tarea bastante agradecida.

Es increíble como con cambiar el tipo de letra y la imagen, una portada cambia de forma radical. En las dos anteriores quise emular la típica revista de moda y no digo el nombre de ninguna en concreto porque realmente da igual, todas son primas hermanas. Pero en esta ocasión, la foto ha sido la que me ha marcado el estilo de la portada que no sabría como calificarla. Desde luego para mujeres no es, eso lo tengo claro y, ¿para hombres?, no sabría decirte porque en las revistas de hombres aparece siempre una chica bien parecida bastante ligerita de ropa. Hasta para hablar de ordenadores y cables cuentan con la inestimable ayuda de una señorita esbelta portando uno de esos maravillosos portátiles de última generación entre sus manos.

Así que volviendo a la reflexión, ¿para quién iría dirigida esta revista?, espera que la vuelvo a mirar, ya está, podría ser el catálogo de una marca de ropa, de esas que cuando entras en la tienda solo hay dos camisetas colgadas en un percha y tres pantalones doblados en la estantería, vamos, de las caras, caras. Está claro, si entras en una tienda donde hay más espacio libre que ocupado, date por arruinado.

Por si hay alguna duda, la de la portada es una servidora. Me he cortado el pelo a propósito para hacer esta portada, para que veáis lo profesional que soy, como los actores de verdad que modifican su aspecto por exigencias del guión.

¡Que no hombre que no!, que simplemente he querido desgraciarme así y de paso me ha dado pie para imaginar una portada diferente, todo son ventajas. Me recuerdo a esas películas del Oeste donde una chica se hacía pasar por vaquero con el simple gesto de esconderse el pelo bajo el sombrero. Siempre he pensado que esos vaqueros eran bastantes lelos la verdad, porque  si no eran capaces de diferenciar un chaval de una chica, pues para qué queremos más.

¿Habrá un próximo número 4?, nunca se sabe, todo depende de la cantidad de creatividad que sea capaz de pillar y no es fácil, que la muy condenada se resiste bastante.

¡Creatividad, no corras, que como te pille verás!