Después de leer este artículo sobre el dark social en www.puromarketing.com, tengo que decir que me alegro de que las personas no seamos tan predecibles como creen los expertos analistas. Las marcas quieren controlarlo absolutamente todo, quieren disponer de una gran Big Data donde estemos identificados todos los usuarios, quieren saber de nosotros absolutamente todo, cuál es nuestra edad, cuales nuestros gustos, nuestro nivel económico, todo. Pero parece ser que no todo está bajo su control, una vez más el ser humano demuestra que es imprevisible y aparece el “dark social”. Compartimos link por whatsapp o por mail, en lugar de hacerlo vía facebook u otras redes sociales y parece ser que esta práctica no gusta nada a los programas de análisis de tráfico. Las marcas saben que los usuarios acceden a su página pero no saben qué camino han escogido para hacerlo y eso les pone de los nervios.

Pues, qué quieres que te diga, me alegro, me alegro de saber que dispongo de un poco de libre albedrío dentro de un mundo en el que está todo controlado. Está claro que es solo cuestión de tiempo que den con una solución para algo que se le escapa de las manos, deben estar ya todos los expertos trabajando en ello.

Pero no me preocupa, porque nos volveremos a salir del tiesto, porque somos imprevisibles, porque somos humanos.